75 años de historia en la que predomina el amor, la solidaridad y la familia

Si ahora os contaráramos que una mujer quiere abrirse un negocio, sin duda la mayoría de vosotros estaría totalmente de acuerdo y el apoyo sería incondicional.
Pero si nos trasladamos al siglo XX, principios de la posguerra, pleno inicio de la II Guerra Mundial, ¿Qué pensaríais? No queremos imaginar a  la dificultad que María Escolano, fundadora de esta pequeña tienda en Teruel, tuvo que enfrentarse.

Todo empezó como un Ultramarinos

La guerra acababa de comenzar y María decidió que podía ayudar a las familias turolenses con una tiendecita donde se vendiera comida, ropa, o cualquier cosa que se necesitara. La amabilidad y solidaridad encajaban a la perfección con la personalidad de María Escolano según nos cuentan sus nietas Maria José y Cristina Sanz gerentes hoy en día de la tienda.

Las dificultades podéis imaginar cuáles eran. Una mujer, sola, dueña de una tienda en Teruel en el año 42 era casi imposible de imaginar. Tanto que tuvo que pedir un permiso especial para que las leyes de la dictadura permitieran a una mujer se titular de un negocio.

Ella intentó que nunca le faltada nada a sus clientes, incluso en la medida de lo que podía intentaba que a pesar de repartir la comida de manera muy consciente y con raciocinio, echaba un pellizquito más para ellos.



De Ultramarinos a Mercería

La idea de la tienda como Ultramarinos fue cambiando poco a poco a una tienda de solo lencería cuando se quedó con la tienda Tomás Sanz, hijo de María Escolano. Al casarse, la pareja quiso quitar por completo la alimentación del negocio y centrarse en mercería.

Durante esta época, Tomás intentó quitar el nombre de ESCOLANO y cambiarlo por SANZ (como él se apellidaba) pero como sigue pasando actualmente, todo el mundo la conocía como la tienda de Escolano y finalmente se decidió mantener ese nombre.
Negocio familiar, de abuela a hijo y de padre a hijas
Para ya adentrados los años 80, Maria José, la hermana mayor de las dos dueñas ahora de la tienda comenzó a trabajar antes de cumplir los 16 años tras la muerte de su madre.
Cristina, la pequeña, entró más tarde, después de acabar sus estudios y desde entonces ellas son las dos gerentes de la tienda ESCOLANO MODA ÍNTIMA.
Ellas definen su tienda como un negocio intergeneracional, porque ha seguido atendiendo a las mujeres que iban desde siempre a comprar cuando estaba su abuela al frente, como a las hijas o las nietas de estas. Una tienda especializada en ropa íntima que sabe cómo tratar a la gente mayor que todavía sigue yendo a comprar pero que ha sabido modernizarse y actualizarse para seguir vendiendo a los más jóvenes turolenses.

Una tienda que tiene Leyenda

Se cuenta todavía incluso en las visitas turísticas a quienes vienen a conocer Teruel, una leyenda que no ha podido confirmarse históricamente pero que todo el mundo debe conocer.
La propietaria del local (hablamos de hace más de 75 años), que no era familia de los Escolano, se enamoró de uno de los Ferrán. La historia de amor fue agridulce porque al no ser un amor correspondido la propietaria nunca vendió la pequeña casita que queda todavía a día de hoy encajada en todo el edificio Ferrán, y que descolocó el proyecto modernista de Pau Monguió. De hecho, él nunca perdió la esperanza y dejó el comienzo de los arcos y las dos fachadas laterales que están encima de la casa sin terminar, con el deseo de que en algú momento se pudiera finalizar su obra pero nunca lo consiguió. Todavía siguen ahí. ¿Os habíais fijado?
 


Esta historia la han querido plasmar en su tienda en la Calle Nueva, 6 en un panel donde aparece la leyenda contada e imágenes de todas aquellas clientas que han ido toda la vida a comprar a Escolano junto a sus hijas y nietas que también siguen comprando.
Os dejamos su link de Facebook para que podáis ver toda la historia y la tienda con más detalle y os animamos a que paséis a ver los paneles preciosos que han hecho por el 75 aniversario.

Link > Facebook ESCOLANO
Link a la web > Web del CCA de Escolano
 


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